Muesli casero
Una receta ideal para empezar el día con energía y preparar un desayuno completo, saciante y lleno de sabor. Este muesli casero combina cereales, frutos secos y semillas, aportando fibra, proteína vegetal y grasas saludables.
Puedes acompañarlo con yogur o kéfir natural y adaptar los ingredientes según tus gustos o lo que tengas en la despensa. En esta versión utilizamos compota de manzana para aportar un toque dulce y ligeramente ácido sin necesidad de añadir azúcares refinados.
Tiempo:
30 min
Dificultad:
Fácil
Ingredientes
- 2 tazas de copos de avena
- 2 tazas de copos de maíz sin azúcar
- 1 taza de almendras tostadas sin sal
- ½ taza de pipas de girasol
- ½ taza de pipas de calabaza
- ½ taza de semillas de lino
- ½ taza de semillas de sésamo
- 1 manzana Golden
- 2 cucharadas soperas de aceite de coco
- Canela y jengibre en polvo al gusto
Elaboración
- Pela y corta la manzana en trozos y colócala en un cazo junto con la canela, el jengibre y un poco de agua. Cocina a fuego medio hasta que esté bien blanda y tritura hasta conseguir una compota de textura líquida.
- Derrite el aceite de coco en el microondas y mézclalo con la compota de manzana.
- Precalienta el horno a 180 ºC. En un bol grande, mezcla los copos de avena, los copos de maíz, las almendras, las pipas de girasol y calabaza y las semillas de lino y sésamo. Añade la mezcla de compota y aceite de coco y, si quieres, un poco más de canela y jengibre.
- Extiende el muesli sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal, procurando que quede bien repartido. Hornea durante unos 10 minutos a 180 ºC, remueve para que se tueste de manera uniforme y vuelve a hornear entre 5 y 10 minutos más.
- Deja enfriar completamente antes de guardarlo o servirlo.
*Puedes variar los cereales, semillas y frutos secos según tus gustos o aprovechar los ingredientes que tengas en casa. Guárdalo en un recipiente hermético para conservar mejor su textura.